Luis Díez, reelegido por unanimidad secretario general de UGT-FICA en Cantabria

La nueva Ejecutiva regional de la Federación de Industria, Construcción y Agro ugetista estará integrada por otros 12 sindicalistas 

Luis Díez Sañudo ha sido reelegido hoy por unanimidad secretario general de la Federación de Industria, Construcción y Agro (UGT-FICA) en Cantabria en su segundo congreso regional desde que se constituyó, tras fusionarse las antiguas federaciones MCA (Metal, Construcción y Afines) y FITAG (Federación de Industria y Trabajadores Agrarios).

Tanto la candidatura de la Ejecutiva regional que liderará Díez como las del resto de los órganos de dirección (Comisión de Control Económico y las delegaciones al Comité Regional y al Comité Federal) han sido respaldadas por unanimidad (73 votos favorables de los 73 escrutados).

Díez, que afronta su tercer y último mandato según los estatutos de UGT, liderará en los próximos cuatro años una nueva Ejecutiva regional integrada por otros 12 sindicalistas y con dos caras nuevas: Óscar Fernández Múgica, como responsable de Elecciones Sindicales; y Leire Rodríguez, como secretaria regional.

Los demás se mantienen del anterior equipo directivo con Carlos Romero, como secretario de Organización y Formación; Ana Isabel del Pozo, secretaria de Administración y de Acción Sindical; Marta Cerezo, en calidad de secretaria de Igualdad y Salud Laboral; y Juan Carlos Meneses, como secretario regional.

Completan la Ejecutiva regional de UGT-FICA Julio de la Paz, como secretario del sector químico, textil y de artes gráficas; Andrés Gándara, secretario del sector siderometalúrgico; y los diferentes responsables comarcales de la federación.

Raúl Fernández, se mantiene secretario en la Comarca del Besaya; Mauro García, en la de Campoo; María José Argos, en la Comarca Central; y Moisés Huerta, en la Oriental.

El Congreso Regional de UGT-FICA en Cantabria también aprobó por unanimidad tres resoluciones planteadas antes de iniciarse el acto de clausura del cónclave.

La primera alude al apoyo al manifiesto del 8M, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, y el compromiso por una igualdad real y efectiva, especialmente en el ámbito laboral para erradicar las brechas laborales y salariales de género.

La segunda resolución plantea una modificación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales para adaptarla a las nuevas realidades laborales y la exigencia al Gobierno y a las administraciones públicas para que “antepongan la salud de los trabajadores y trabajadoras” y adopten las medidas necesarias para frenar una siniestralidad laboral creciente en los últimos años.

En la propia resolución, se aclara que en España hubo el año pasado 796 accidentes laborales mortales, 11 en Cantabria y cinco de ellos de los sectores económicos de UGT-FICA; y de hecho, en 2024 se registró el mayor número de siniestros en el trabajo de los últimos 13 años tanto en la industria (1.283) como en la construcción (979).

Por último el pleno del congreso regional de UGT-FICA en Cantabria aprobó una tercera resolución referida a las empresas públicas que reclama que sea de aplicación prioritaria en ellas el convenio colectivo de referencia en su actividad, tal y como estipula el artículo 84 del Estatuto de los Trabajadores. 

Por un auténtico plan industrial

En su intervención en el acto de clausura del congreso, el recién reelegido secretario general de UGT-FICA en Cantabria agradeció “la confianza que me han dado todos los delegados y afiliados para liderar este último mandato e intentar hacer un sindicato de futuro".

Díez repasó los principales objetivos de la nueva Ejecutiva regional, entre los que destacó, “la defensa y la lucha por las condiciones laborales que siempre nos ha caracterizado, reducir una siniestralidad laboral “que no puede seguir como está ahora” e “implantar de una vez por todas en Cantabria un auténtico plan industrial".

“Más que un objetivo o un reto, es una obligación de todos los partidos políticos” agregó el secretario general de UGT-FICA en alusión a la necesidad de un plan industrial en Cantabria porque “la industria es el motor de la economía y el que arrastra a los demás sectores económicos y, si no hay un plan industrial, todo lo demás se verá afectado”.

“Con la pandemia se demostró la gran dependencia que teníamos de terceros países y tristemente no hemos aprendido”, precisó Díez, tras insistir en un plan industrial para el que “queda mucho por hacer y también a nivel estatal, que es donde se fijan las políticas industriales de todos los territorios”.

Los trabajadores podrán escoger cinco días de permiso por hospitalización de un familiar

La sentencia otorga mayor flexibilidad al trabajador, que podrá escoger los cinco días de permiso sin que coincida con festivos o días libres

En un desarrollo significativo para los derechos laborales, el Gobierno ha anunciado la aprobación de una nueva normativa que otorga a los trabajadores el derecho a decidir cuándo utilizar los cinco días de permiso por hospitalización o cuidado de un cónyuge, pareja de hecho o familiar de segundo grado. La Audiencia Nacional ha otorgado esta posibilidad a través de una sentencia realizada el 12 de septiembre.

Esta medida tiene como objetivo proporcionar mayor flexibilidad y apoyo en momentos críticos a los trabajadores afectados reconociendo la importancia de la salud emocional y física en el entorno laboral.

Condiciones de la sentencia de la Audiencia Nacional

El fallo indica que los trabajadores podrán escoger el momento en el que se inician esos cinco días, sin estar obligados a hacerlo el mismo día de la hospitalización del familiar. Además, se especifica que estos cinco días nunca podrán coincidir con días de descanso y festivos. "La regla general es que si el día en que se produce el hecho causante no es laborable, los permisos por razones familiares no se inician hasta el primer día laborable siguiente, ya que se conceden para su disfrute en días laborables, pues en días festivos no es preciso pedirlos porque no se trabaja", indica el texto de la sentencia.

De esta forma, el fallo da la razón a los sindicatos, que demandaban mayor flexibilidad al trabajador, mientras que las empresas obligaban a iniciar el permiso cuando tuviera lugar la hospitalización. El permiso por hospitalización, que antes era rígido y debía ser solicitado en un momento específico, ahora se podrá gestionar de manera más flexible.

Esto significa que los trabajadores podrán notificar a sus empresas en un plazo razonable sobre su decisión, permitiendo una mejor planificación tanto para el empleado como para la empresa. Esta nueva regulación es vista como un paso adelante en la búsqueda de un mejor entorno laboral.

Es importante destacar que el Ejecutivo amplió los días de permiso de tres a cinco, con el objetivo de mejorar la conciliación de la vida familiar y profesional de los trabajadores.

fuente:larazon.es

Criteria planteó este verano una fusión de Naturgy con la energética portuguesa EDP

El primer accionista de la empresa española explora alternativas que permitan a la compañía energética acelerar su transformación

 

Tras el intento frustrado de una opa del grupo emiratí Taqa por Naturgy el pasado junio, los accionistas de la energética española siguen buscando soluciones para dar salida a los dos principales fondos de inversión que forman parte de su capital con algo más de un 20% cada uno: BlackRock (que ha sustituido al estadounidense GIP, que adquirió el pasado enero) y CVC. Según fuentes del mercado, CriteriaCaixa, principal accionista de Naturgy con un 26,7% del capital, explora, entre otras alternativas, una fusión con alguna utility europea y, en este contexto, ofreció este verano una integración empresarial al grupo portugués EDP (Energías de Portugal).Según fuentes conocedoras de los contactos, estos tuvieron lugar en Lisboa y aseguran que los responsables de EDP escucharon con atención la propuesta pero que, finalmente, no avanzó.

Preguntados por este ofrecimiento, tanto EDP como Criteria han eludido hacer ningún comentario al respecto. Por su parte, fuentes de la propia Naturgy indican que “la compañía en ningún momento ha mantenido contactos con EDP”. En su día, tras la retirada de Taqa, el brazo inversor de CaixaBank lanzó un comunicado en el que resaltó que iba a “explorar todas las opciones posibles” para Naturgy y recordó que “mantiene normalmente conversaciones para explorar posibles socios que pudieran permitir a Naturgy profundizar en su transformación y acelerar su transición energética”, salvaguardando la presencia en España.

En EDP discreparon del valor “oficial” de Naturgy, con una capitalización de 23.000 millones de euros, frente a los 16.280 millones de la portuguesa, amén de autovalorar su buena posición en el mercado internacional (tiene presencia en Brasil, Estados Unidos y Europa) y en el sector de las renovables. La energética española, cuyo accionariado lo completa con un 16% el fondo australiano IFM, tiene apenas un free float (acciones en circulación disponibles) del 11,9%.

La fusión con EDP es desde hace años uno de los sueños de Naturgy, con la que ambas se podrían reforzar en un mercado ibérico dominado por Iberdrola y Endesa. Ya hubo un intento en este sentido tras el fracaso de la opa sobre Endesa de la entonces Gas Natural (luego Gas Natural Fenosa y más tarde Naturgy) ya en 2017, siendo presidente de la compañía española Isidro Fainé. Se propuso la integración al entonces presidente del grupo luso, Antonio Mexía.

Con mejores ojos vio EDP la oferta que le hizo Naturgy en 2022 de comprar las redes eléctricas de Galicia en el marco del Proyecto Géminis con el que el presidente de Naturgy, Francisco Reynés, hizo su primer intento de desenmarañar la madeja accionarial mediante una segregación de los negocios. Tanto GIP como CVC ya habían agotado por entonces su ciclo inversor.

Una integración mediante un canje de acciones no resulta fácil para unas empresas con accionariados complicados. En el caso del grupo que preside Miguel Stilwell, el principal inversor es la china Three Gorges, que, con un 21% no gestiona la compañía. En 2019 esta lanzó una opa total por EDP pero la retiró después de que los accionistas rechazaran eliminar el límite de los derechos de voto del 25% que tiene la sociedad. Le siguen Oppidum (sociedad del grupo asturiano Masaveu y Unicaja), con el 6,82%; la propia BlackRock (accionista también de Naturgy) con un 6,33%, y Canadian Pension Plan Investment y Norges Bank con algo más del 5%, respectivamente.

En el diseño de una hipotética fusión, que en el papel siempre resulta aditiva (esto es, el valor de la acción del grupo resultante es mayor que el de las empresas por separado) se podría incluir la salida de accionistas. El valor se basa en las sinergias de ingresos y costes.

En este sentido, distintos analistas reconocen que una fusión Naturgy-EDP tendría mucho sentido pues de ella se derivarían muchas sinergias, ninguna incompatibilidad en el mercado internacional y pocas en el mercado español (aunque la operación se supervisaría teniendo en cuenta que existe un mercado único ibérico). Quizás -añaden- se verían obligados a vender algunas centrales de ciclo combinado (Naturgy está presente en toda la cadena de valor del gas). En 2020, EDP España vendió su cartera de 2,5 millones de clientes domésticos a TotalEnergy y, por el contrario, adquirió las redes de distribución eléctrica de la cántabra Viesgo.

El grupo luso cuenta con nueve millones de clientes de electricidad y gas y más del 75% de su producción procede de fuentes renovables. En España, con 1.550 empleados, tiene con una capacidad de 5.500 MW y una red de distribución con 1,4 millones de puntos de suministro. Por su parte, Naturgy tiene en todo el mundo 16 millones de puntos de suministro, una capacidad de generación de 17,GW, de los cuales 6,4 GW son renovables (4,9 GW en España).

¿Repsol, descartada?

Se desconoce si los accionistas de Naturgy han tanteado a otras energéticas europeas (lógicamente, quedan descartadas las de gran tamaño) y, aunque se ha rumoreado que una posible fusión con Repsol estaría encima de la mesa, fuentes próximas a la compañía lo niegan. Otras fuentes confirman que sí se estudió una “compleja operación” con la petrolera tras opa parcial que en enero de 2021 lanzó IFM sobre Naturgy. Según aquella, se venderían los activos de Latinoamérica de Naturgy a un fondo y Repsol se quedaría con una parte del negocio.

En todo caso, la compra de acciones del histórico accionista de Naturgy, que salió de su capital en 2018 después de 30 años en el mismo, tras vender su 20% a CVC, resulta complicado, entre otras razones, por el precio: mientras Repsol cobró entonces 19 euros por acción, hoy la cotización se sitúa en 23,62 euros. Amén de dificultades para equilibrar sus negocios: incorporar el negocio de gas de Naturgy no encajaría con la estrategia de descarbonización del grupo que preside Antonio Brufau.

fuente:cincodias.elpais.com

La Gran Falacia de la Meritocracia

Nos han enseñado que el trabajo duro y el esfuerzo nos llevarán a la cima. Que, en el mundo empresarial, los más preparados, aquellos que sobresalen por su talento y capacidad, serán reconocidos y recompensados. Pero la realidad es mucho más cruda. En las empresas no son los más competentes los que ascienden, sino aquellos que mejor manejan la política corporativa.

Seamos honestos: ¿Cuántos de los que hoy ocupan puestos de responsabilidad en la gran mayoría de empresas han llegado ahí por ser los más preparados? Pocos. Muy pocos.

La mayoría lo han conseguido porque han dominado el arte de caer bien a las personas adecuadas, de alinear su imagen con los deseos de quienes ostentan el poder, porque han sido buenos soldados. Y no, esto no es algo exclusivo de las grandes multinacionales; sucede en todas partes, desde startups hasta pymes.

La meritocracia es una mentira que ha logrado perpetuarse como parte del discurso que promueve "El sueño americano".

Desmontemos esa falacia. Vamos a ver, con ejemplos claros, cómo la política corporativa eclipsa el talento real. Veremos cómo los sesgos (sí, esos de los que tanto hablamos, pero rara vez reconocemos) perpetúan la injusticia dentro de las empresas. Por último, veremos cómo la cultura de la mediocridad ahuyenta al talento.

Pero no todo será crítica. Planteemos algunas propuestas para cambiar esta realidad, porque sí, hay esperanza. Es posible diseñar un sistema más justo, aunque requiere valentía y voluntad para cuestionar los actuales paradigmas.

Este artículo va a incomodar a muchos, porque desgrana verdades que muchas organizaciones prefieren ignorar. Pero es precisamente por eso que es necesario. Porque, si seguimos creyendo que los que ascienden lo hacen exclusivamente por mérito, nunca podremos cambiar un sistema que, en su esencia, está roto.

Si todavía crees que el ascenso en la jerarquía corporativa depende de la capacidad profesional y el mérito, siento decirte que te han vendido una gran mentira. En el fondo, el trabajo es secundario. Lo que realmente importa es cómo te manejas en el juego de la política interna.

Y no estamos hablando del juego de ser eficiente, creativo o productivo. No, nos referimos al juego de las relaciones interpersonales con los altos ejecutivos y la rendición a sus egos. Es el juego de saber a quién agradar, cuándo elogiar y cómo posicionarte en el momento adecuado.

En este juego, el sistema premia a los que se adaptan a estas dinámicas, mientras castiga a aquellos que se atreven a desafiar la autoridad, a cuestionar el statu quo o a proponer cambios disruptivos. Los que tienen principios firmes, los "rebeldes", los inconformistas que intentan mejorar el sistema, y que, además, cuentan con talento para hacerlo, suelen ser etiquetados como "peligrosos", mientras que los que juegan al juego de mantener las aguas tranquilas son recompensados.

Y cuando hablamos de política corporativa, no podemos ignorar al famoso "palmero" o "pelota", ese personaje omnipresente en el mundo empresarial. Son los empleados que han perfeccionado el arte de detectar lo que sus superiores quieren oír, y se lo entregan con entusiasmo y precisión milimétrica. Son los primeros en aplaudir cualquier idea de la dirección, por absurda que sea, y los últimos en cuestionarla.

Una de las claves del éxito del "palmero" es que juega a largo plazo. Sabe que la adulación constante le asegurará una posición privilegiada, no solo en la mente de su jefe, sino también en la estructura de poder de la empresa. No le importa no aportar valor real, porque entiende que lo que necesita es estar bien posicionado cuando llegue el momento de los ascensos. Y cuando se necesite "alguien de confianza", ese alguien será él.

La adulación se disfraza de lealtad, la sumisión se presenta como trabajo en equipo, y la falta de crítica se justifica como "alineación con los valores de la empresa". Y lo más alarmante es que muchas veces, esta actitud se celebra como ejemplo de "compromiso".

Los palmeros son actores clave en el teatro de la adulación corporativa, pero no serían tan poderosos si no encontraran terreno fértil en el ego de los directivos.

El ego es un viejo conocido en el mundo corporativo. Es fácil dejarse llevar por la autocomplacencia cuando uno ha alcanzado una posición de poder. Y este ego desmesurado es el guionista detrás del éxito de los "palmeros".

El problema es que este ego genera una burbuja de autocomplacencia. Los líderes comienzan a creerse infalibles. Cualquier crítica o desacuerdo es percibido como una amenaza a su autoridad, y aquellos que cuestionan sus decisiones son vistos como desleales o incompetentes. Esto genera una desconexión con la realidad, lo que a largo plazo destruye la capacidad de la organización para innovar o adaptarse a los cambios.

En teoría, las evaluaciones de desempeño deberían servir para medir el valor real que un empleado aporta a la empresa. Deberían ser herramientas para identificar áreas de mejora y fomentar el crecimiento. Pero en la práctica, han sido secuestradas por las mismas dinámicas de poder que perpetúan la mediocridad.

El proceso de evaluación está plagado de sesgos inconscientes que favorecen a aquellos que mejor juegan al juego de la política.

Los empleados que desafían el sistema, que son críticos o que proponen ideas disruptivas, son penalizados por “no estar alineados” o ser “demasiado críticos”.

Las evaluaciones, tal como se gestionan hoy en muchas organizaciones, no recompensan el talento ni la innovación. En lugar de ser un motor para el desarrollo, sólo refuerzan la mediocridad, premiando a quienes mejor saben mantener contentos a sus superiores, y no a los que realmente cuentan con talento. 

Cuando los profesionales más competentes ven que su trabajo no es reconocido o recompensado de manera justa, mientras que aquellos que se alinean con el sistema político interno ascienden, se desconectan emocionalmente de la empresa.

La gente con talento que siente que sus habilidades no son valoradas, buscan oportunidades en otras empresas que ofrezcan una cultura más meritocrática. Aquellos que aportan valor, cuando ven que son los "palmeros" los que ascienden, activan la búsqueda de nuevas oportunidades.

Lo más peligroso es que, en primer lugar, esto genera un ambiente tóxico y extremadamente contagioso. En segundo lugar, la fuga de talento, combinada con el ascenso de los "palmeros", condena a la organización a la más absoluta mediocridad, lastrando su capacidad competitiva.

A continuación, algunas ideas para promover sistemas realmente meritocráticos:

  • Dejar de incentivar a los "Palmeros": Es fundamental que los que lideran la organización promuevan la colaboración y la construcción de confianza a todos los niveles de la organización, en lugar de alimentar la figura de los "palmeros". Debemos mandar un mensaje claro a toda la organización "Aquí no queremos palmeros". Y para eso, los líderes deben aprender a domesticar sus egos.
  • Formación continua en gestión del ego e identificación de sesgos: Todos los evaluadores y aspirantes a líderes deben recibir formación sobre cómo los sesgos y el ego afectan a la toma de decisiones. Esta capacitación debería ser continua, con énfasis en la autoconciencia y el reconocimiento de los patrones de favoritismo. Todos los líderes, sin excepción, deberían atender estas formaciones.
  • Revisión de los criterios de promoción y ascenso: Los criterios de ascenso deben ser objetivos y sin espacio para interpretaciones subjetivas o sesgos de favoritismo. Los candidatos a un ascenso deben saber exactamente qué habilidades y logros se necesitan para ocupar una posición de responsabilidad, y lo que es más importante, cuando se trata de ascender a posiciones de liderazgo, se deben evaluar las habilidades sociales, no sólo desempeño individual previo y conocimiento técnico.
  • Evaluaciones de desempeño orientadas a reconocer el talento potencial: Las evaluaciones de desempeño deberían servirnos para identificar, y recompensar, a quienes muestran una mayor capacidad para identificar oportunidades de mejora continua para la organización. Además, deberían derivar en planes de desarrollo de talento, no sólo utilizarse para medir el desempeño en el pasado, sino también el potencial de crecimiento a futuro.
  • Espacios psicológicamente seguros: Es fundamental crear foros donde se fomente el debate saludable, donde los empleados se sientan seguros al expresar ideas contrarias o desafiar decisiones sin miedo a represalias; donde se pueda cuestionar el statu quo y se incentive la mejora continua.

Si lideras el área de RRHH o si ocupas una posición ejecutiva en tu empresa, te invito a que reflexiones. ¿Es nuestra cultura realmente meritocrática? ¿Es posible que estemos afectados por algún tipo de sesgos? ¿Cómo afectan a la percepción que la mayoría de empleados tiene de nuestra organización? ¿Creen nuestros empleados que los procesos de ascenso son justos y basados en méritos reales?

Y la más importante de todas ¿Cómo está afectando nuestra actual cultura a nuestra capacidad para atraer, desarrollar y fidelizar talento?

¿Hora de reflexionar?

fuente: linkedin.com (Jordi Alemany)

EDP supera la tramitación ambiental en su proyecto de hidrógeno renovable en Los Barrios

Se trata de una iniciativa de 130 megavatios (MW) de capacidad de electrólisis, que se suman a los 150 MW del valle asturiano del hidrógeno renovable

 

EDP ha superado la tramitación ambiental del proyecto para convertir la central de Los Barrios, en Cádiz, en el valle del hidrógeno renovable del Campo de Gibraltar, Green H2 Los Barrios.

Según informa la empresa, se trata de una iniciativa de 130 megavatios (MW) de capacidad de electrólisis, que se suman a los 150 MW del valle asturiano del hidrógeno renovable, Asturias H2 Valley, en la central de Aboño.

La energética destacó que estos dos proyectos sitúan al grupo como líder en el mapa de hidrógeno renovable en Europa, con 280 MW de capacidad de electrólisis con la tramitación ambiental ya superada, "lo que implica alcanzar un nivel de avance único en el desarrollo del sector de la producción de hidrógeno renovable en el continente".

El hidrógeno para EDP

El proyecto de transformación de la central de Los Barrios representa una inversión de casi 200 millones de euros en dos fases principales. La primera de ellas contará con una potencia total de electrolizadores de 130 MW. La segunda fase del proyecto contará con una potencia adicional que puede superar los 500 MW, si las condiciones del mercado son favorables.

En el caso de Asturias H2 Valley, que fue el primer proyecto de esta magnitud en superar la tramitación ambiental en el continente, se trata de una primera fase de 150 MW de capacidad de electrólisis, con inversión de alrededor de 200 millones de euros, que podría contar también con potencia adicional en una segunda fase.

Según indican desde la compañía, la consecución del trámite ambiental muestra "el realismo y madurez" de las iniciativas de hidrógeno renovable de EDP. Ambos proyectos tienen la consideración de Proyecto Importante de Interés Común Europeo (IPCEI) de la Comisión Europea, lo que ha autorizado recientemente una ayuda para cada proyecto de 78 millones de euros por parte del Gobierno español.

Se trata de proyectos "estratégicos para avanzar en la transición energética a través de la descarbonización industrial". La Comisión Europea también ha integrado el proyecto Asturias H2 Valley en la lista de Proyectos de Interés Común (PCI) y el proyecto ha recibido también el reconocimiento del Fondo de Innovación Europeo, uno de los mayores y más competitivos instrumentos de financiación pública para apoyar el desarrollo de tecnologías hipocarbónicas innovadoras.

Ambas iniciativas de hidrógeno renovable de EDP para Los Barrios y Aboño se enmarcan en el proyecto de la compañía para transformar sus centrales térmicas en 'green hubs' vinculados a este vector energético, el almacenamiento de energía, la flexibilidad del sistema eléctrico y las energías renovables. Con ello, EDP tiene la ambición de abandonar la producción con carbón en 2025 y ser 100% verde en 2030.

fuente: elperiodicodelaenergia.com