Bruselas investiga la compra por España de electricidad generada con carbón desde Marruecos

La Comisión Europea ya está trabajando para dar una solución al problema de la importación masiva por España de electricidad generada con carbón desde Marruecos desde noviembre de 2018.

España que se dedicaba a la exportación de electricidad renovable a Marruecos todos estos últimos años, ha comenzado a comprar electricidad más barata al país norteafricano tras la puesta en marcha de dos nuevas centrales de carbón.

Según la de RED de Apoyo Mutuo en respuesta a los Megaproyectos Energéticos, hasta julio de 2018, los dos cables submarinos de interconexión ya existentes entre España y Marruecos por el estrecho de Gibraltar servían de manera casi exclusiva para exportar los excedentes de electricidad renovable del sur de España a Marruecos (2017: 5.690 GWh, 2018: 3.515 GWh).
Desde entonces, y sobre todo desde noviembre 2018, la situación ha cambiado de manera radical. Desde este mes hasta final de febrero de 2019, España ha importado desde Marruecos 443 GWh  o el 10,2% del total de sus importaciones de electricidad para este periodo —compárese con 154 GWh en todo 2018 (0,7% del total de las importaciones de España) y con solo 3 GWh en 2017 (0,01% del total).

Este cambio está directamente relacionado con la puesta en funcionamientos por Marruecos de dos nuevas centrales térmicas de carbón: al principio de 2018, la de Jarada, de 350 MW, construida por el grupo chino SEPCO, y sobre todo la macrocentral de Safi, de 1.400 MW (el 17% de la capacidad total del país vecino y el 25% de su generación).

La macrocentral de Safi, a 250 km al sur de Casablanca, consume cada día 10.000 toneladas (Tn) de carbón, emitiendo muchos contaminantes, incluidas más de 20.000 Tn de carbono (CO2). Para la central de Jarada, los datos respectivos son de 2.500 Tn de carbón y 5.000 Tn de CO2. Resulta que la intensidad de emisión de carbono de la generación eléctrica de Marruecos supera los 686 gCO2eq
por kWh generado, o 3,5 veces más que en España (195 gCO2eq/kWh) y 16% más que Polonia (590 gCO2eq/kWh).

La empresa Safiec (Safi Energy Company SA), que ha construido y opera la central de Safi, está formada por grandes empresas europeas, como International Power y GDF Suez, ambas del grupo francés ENGIE.

¿Cuál es el problema? Que la electricidad comprada a Marruecos es competente porque juega con otras reglas. Marruecos no pertenece al sistema de derechos de emisiones europeo y por tanto su electricidad generada con carbón y otros combustibles fósiles juega con ventaja competitiva porque no paga precio por el CO2 emitido.

Algo de lo que se está beneficiando el mercado mayorista español, también conocido como pool. Así, España compra electricidad más barata a Marruecos y deja con menos posibilidades el funcionamiento de las centrales térmicas españolas. Digamos que juegan con doping.

Este hecho está en conocimiento tanto del Gobierno español como de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y del operador del sistema Red Eléctrica.

En su última comparecencia ante los medios, REE aseguró que las autoridades de competencia de Bruselas ya están al tanto de ello y están trabajando para dar una solución a este problema.

La Comisión Europea es quien tiene que resolverlo, pero aún se desconoce qué se puede hacer al respecto. Lo más probable es que a la electricidad importada por España desde Marruecos se le aplique algún tipo de medida antidumping, es decir, un impuesto, una tasa o lo que sea para que esa electricidad juegue con las mismas reglas que se practican en suelo europeo.

Eso conllevará que España deje de importar electricidad y vuelva más a exportar electricidad al país vecino y por tanto ya no se beneficie el consumidor español de ello, aunque sí lo podrán hacer las centrales térmicas, al crearse mayor hueco térmico en el sistema y por tanto poder participar en el mercado y vender su energía.

Lo que llamaba la atención es que en España y Europa se esté apostando por cerrar carbón y así reducir las emisiones procedentes de las térmicas, se dedique a comprar electricidad y a producir más emisiones pero fuera de su territorio.

Además, esto se ha producido justo cuando ambos países han firmado un acuerdo por el cual se construirá en los próximos años la tercera interconexión eléctrica.

Asimismo, dentro de unos años, cuando el plan de renovables tanto español como de Marruecos avancen, en vez de energía procedente de carbón se importará y exportará electricidad más limpia pero sobre todo más competitiva y con las mismas reglas desde ambos lados.

De momento, todo queda en manos de Bruselas.

Fuente: Elperiodicodelaenergia